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Dragon’s Dogma es ese videojuego RPG el cual te transporta hacia un mundo medieval de fantasía que te hace olvidarte de todo, donde un paseo matutino puede acabar en un combate contra una Quimera y una mañana común y corriente puede hacer que tu buey favorito sea devorado por un Grifo salvaje, puede que vayas a por agua al río y un cíclope te cambie de clase de un garrotazo en la mandíbula, eso y mucho más, es lo que te espera en este videojuego.
Capcom y su salto a la fantasía medieval oscura
Dragons Dogma ha sido desarrollado por CAPCOM, una publisher que últimamente ha dado mucho de lo que hablar con sus lanzamientos y rendimiento en PC, pero si hay algo que hace muy bien CAPCOM es crear enemigos desproporcionadamente gigantescos, como podemos observar en la saga Monster Hunter.
Pero Kento Kinoshita, el diseñador principal de este videojuego, quería añadirle un toque RPG a la saga, con monstruos mitológicos y un mundo medieval que te transportase a una época antigua, Capcom le dio luz verde al proyecto (aunque no parece que les diese los suficientes recursos, pero ya hablaremos de eso), y fue así como nació la saga dragons Dogma.
Una historia épica de dragones, corazones y destino
La trama principal de DRAGONS DOGMA es muy simple de entender y no hace falta ser un licenciado para comprenderla, todo comienza con un breve tutorial explicándonos el combate y las mecánicas básicas de este videojuego, los distintos tipos de enemigos que vamos a enfrentar y una puesta en escena, espectacular.
Todo esto para posteriormente enviarnos a el menú de personalización de personaje (del que hablaremos en el siguiente punto) y que aparezcamos siendo un simple ciudadano en un poblado pesquero, el cual es atacado por un dragón, pero tras enfrentarnos a él, nos roba el corazón, haciendo así que tengamos que seguir la dogma del dragón (como en el título😲) para poder recuperarlo y saber si somos dignos o no de convertirnos en un ARISEN, que es como se le llama a la gente con capacidades y poderes necesarios para poder vencer al dragón y de invocar a los PEONES.
Como punto extra para la historia, cuenta con varios finales dependiendo de las acciones que tomemos y si vencemos o no cierto combate.
Además tiene un plot twist final que te volará la cabeza.
Pero como punto negativo, se nota que la historia busca ser cerrada demasiado pronto, probablemente por falta de recursos por parte de CAPCOM.
Clases, personalización y cómo afectan realmente al combate
Dragon´s Dogma cuenta con un nivel de personalización de personaje que aunque no parezca gran cosa a simple vista dependiendo de la altura y peso afecta directamente a tu gameplay, en temas de movilidad, capacidad de carga y resistencia, por ejemplo: Un personaje alto suele ser más lento que uno bajo pero tienen una mayor capacidad de carga y resistencia. Por otra parte los personajes con más peso podrán llevar más carga sin que su velocidad se vea reducida en comparación a personajes con menos peso, sin embargo los personajes menos pesados serán mucho más ligeros y recuperan más rápido su resistencia que estos últimos.
En Dragon´s Dogma podremos escoger hasta un total de 9 clases o vocaciones, 3 principales (Luchador, Strider y Mago) y 6 variaciones y mezclas de estas tres primeras (Guerrero, Explorador, Hechicero, Caballero místico, Arquero mágico y Asesino), las cuales se adaptan a tu estilo de juego a la perfección. Por ejemplo, con el guerrero podremos hacer cantidades absurdas de daño, con el asesino podremos movernos ágilmente y se un gran DPS y con el mago podremos mantenernos a distancia y destrozar a nuestros enemigos con diferentes hechizos elementales que se sienten realmente poderosos.
Además cada clase cuenta con sus propios niveles los cuales nos ayudaran a conseguir puntos con los que obtener mejores habilidades con los que desintegrar a nuestros enemigos, pero si nos aburrimos siempre podremos cambiarnos a otra diferente, en mi caso pasé de ser mago a arquero mágico porque quería probar cosas diferentes.
Exploración, combate y cómo Dragon’s Dogma logra que cada encuentro importe
Pero hablemos ahora del gameplay. Dragon’s Dogma cuenta con una jugabilidad que, por un lado, se siente pesada y, por otro, épica. Me explico:
El sistema de movimiento al desplazarte por su mundo abierto resulta algo lento. Tendrás que moverte a pie salvo que cuentes con cristales de teletransporte y piedras de viaje rápido. El problema es que, al correr, tu barra de estamina se vacía y debes esperar a que se recupere poco a poco, lo que hace que los trayectos largos se vuelvan bastante tediosos. Además, si llevas demasiado peso encima, la estamina se consume aún más rápido y desplazarse puede convertirse en una auténtica pesadilla. Si a eso le sumas la cantidad de enemigos que aparecen por los caminos, es fácil que moverse de un punto a otro del mapa acabe siendo muy, pero que muy pesado.
Por suerte, existen misiones secundarias que permiten abrir atajos, como la misión de la cantera. Esto no solo despierta el interés por el contenido opcional, sino que también añade muchas horas de exploración y recompensa real.
Como dato adicional, el juego incluye un sistema de afinidad oculto con los NPC. Cuanto más interactúes con ciertos personajes, mayor será el vínculo. Y si te rusheas la historia hablando solo con mercaderes, es posible que acabes teniendo una escena inesperadamente graciosa a mitad de juego.
Por otro lado, su sistema de combate es completamente fiel a un RPG de acción, y todo se siente muy bien ejecutado. Puedes usar ataques básicos para conservar estamina, desbloquear habilidades pasivas (como levitar al saltar si juegas como mago), y lo mejor de todo: las habilidades activas.
Cada clase transmite sensaciones muy diferentes. Si juegas como guerrero, sentirás que realmente estás golpeando con toda tu fuerza. Si eliges al asesino, parecerá que eres más rápido que tus enemigos, y si juegas como mago, cada hechizo se siente como un poder definitivo capaz de arrasar con varios enemigos a la vez.
Todo esto acompañado de una banda sonora que pone los pelos de punta, hace que cada combate se sienta increíblemente épico.
En definitiva, el sistema de combate de Dragon’s Dogma está perfectamente equilibrado y logra que realmente nos sintamos sumergidos en su mundo. Pero esta sensación no se limita únicamente al control de nuestros personajes: también los enemigos tienen comportamientos propios que refuerzan esa inmersión.
Por ejemplo, hay monstruos que priorizan atacar a los acompañantes femeninos, bandidas que nos agreden por ser hombres, e incluso es posible observar el comportamiento natural de caza de los grifos, que sobrevuelan zonas rurales y secuestran ganado como si fueran parte viva del ecosistema.
Pero nada de esto se asemeja al mayor punto fuerte de este videojuego: los peones.
En Dragon’s Dogma, los peones son canónicamente seres cuyo único propósito es servir al Arisen. Se desplazan a través de una dimensión conocida como la Falla, a la que podremos acceder para reclutar hasta dos peones de apoyo, cada uno con su propia clase. Pero aquí llega el verdadero punto fuerte: esos peones pertenecen a otros jugadores reales.
Muy temprano en la historia, se nos permitirá crear y personalizar a nuestro propio peón principal, dándole un nombre, una clase, una apariencia, un comportamiento y un estilo de combate a nuestro gusto. Es como tener un segundo personaje completamente configurable. Este peón será el único que suba de nivel junto a nosotros durante la aventura, y podremos escoger para él habilidades activas, pasivas y todo su equipamiento.
Y aún hay más: nuestro peón aprenderá directamente de nuestra forma de jugar. Si sueles guardar distancias en combate, él también lo hará. Si prefieres lootear mientras los demás luchan, él imitará ese comportamiento. Y si eres de los que golpean primero y preguntan después, él se comportará igual.
Además, otros jugadores podrán contratar a tu peón, y mientras viaja con ellos, aprenderá rutas, ubicaciones de tesoros y zonas de misión. Del mismo modo, los peones de apoyo que nosotros reclutamos también acumularán experiencia útil para sus respectivos dueños. Como detalle adicional, podemos incluso cambiar el equipo de esos peones como forma de regalo para otros jugadores.
Sin embargo, aunque todo esto suena espectacular sobre el papel, al llevarlo a la práctica hay un problema importante: la IA de los peones es bastante mediocre. Por motivos narrativos (y seguramente también de desarrollo), el juego establece que cualquier NPC que caiga al mar muere automáticamente, ya que las aguas están controladas por un monstruo invencible. Esto provoca que tus peones puedan morir simplemente por caer accidentalmente, obligándote a volver a usar una piedra de la Falla para invocar a otro. Es un sistema brillante… pero con fisuras molestas.
Dark Arisen: el DLC que convierte un gran RPG en uno imprescindible
Dragon’s Dogma cuenta con un DLC aclamado por los fans llamado Dark Arisen, en el que se incluye una nueva historia mejor cerrada que la original, fruto del éxito que tuvo el juego base. También incorpora enemigos mucho más desafiantes, así como nuevas y mejores armas y armaduras, mejoras generales en el juego base y nuevas opciones de personalización.
Es un añadido muy completo que suma varias horas extra de contenido y que muchos jugadores consideran prácticamente perfecto dentro de lo que ofrece este título. Además, su precio no es elevado: puedes conseguirlo ya incluido con el juego en Steam por unos 5 € durante rebajas, algo que está muy bien por todo lo que aporta.
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- Reseñas
- 16/07/2025
- La fantasía medieval definitiva8.6Puntuación
Dragons Dogma es una de las mejores experiencias que he tenido nunca con un RPG de acción de fantasía medieval, el sistema de peones me parece increible, sobretodo por cómo aprenden con tu forma de jugar, la trama aunque simple es bastante bueno a pesar de que busque ser cerrada muy pronto y su sistema de combate mezclado con su banda sonora espectacular hacen que debas jugar a este juego.
- Lo bueno
- Un sistema de combate satisfactorio.
- Una banda sonora increíble.
- El sistema de Peones.
- La personalización afecta al gameplay.
- Lo malo
- La historia busca ser cerrada rápido.
- La IA de los peones es muy mejorable.
- Desplazarse por el mundo es muy pesado.
- Demasiados enemigos cada poco tiempo.


















