Ojalá sacaran una seriasa, así no mancharían el legado impoluto que aún conserva la Saga Baldurs, pero creo que es…

Después de haber jugado casi 100 horas a Kingdom Come: Deliverance II, puedo decir que es uno de los juegos más absorbentes y desafiantes que he probado en mucho tiempo. En esta reseña sin spoilers, te contaré lo bueno, lo malo y lo imprescindible que debes saber antes de lanzarte a la nueva entrega de Warhorse Studios.
Una secuela continuista
Si jugaste al Kingdom Come: Deliverance original, esta secuela retoma la historia justo donde quedó. Seguimos encarnando a Henry, y varios personajes del primer título regresan, como Lord Capon. También hay nuevos rostros, pero sin entrar en spoilers, lo importante es que este juego es una continuación directa, por lo que es altamente recomendable haber jugado la primera entrega.
Si no lo hiciste, Kingdom Come: Deliverance II te permite importar tus decisiones del primer juego, similar a lo que vimos en The Witcher 3. Si no quieres jugar al primero, siempre puedes ver un resumen de la historia antes de empezar, pero no es un título independiente como The Witcher 3, que se sostiene sin necesidad de jugar las entregas anteriores.
¿Qué tal el rendimiento?
Uno de los puntos clave en cualquier juego actual es el rendimiento. Lo he probado en dos configuraciones distintas, una con una RTX 4060 y otra con una GTX 1080, y en ambos casos el juego ha funcionado de manera fluida y estable. En comparación con su predecesor, que tuvo un lanzamiento con algunos problemas técnicos, esta entrega parece haber mejorado notablemente en optimización.
Duración y contenido
Algo que realmente me sorprendió es la duración de la campaña principal. Me tomó alrededor de 100 horas completarla, y eso yendo casi directo a la historia principal con unas pocas misiones secundarias. Esto la convierte en una de las historias principales más largas que he jugado, solo comparable con títulos como The Witcher 3, que me llevó entre 150 y 200 horas al completarlo al 100%.
Las misiones secundarias también están muy bien elaboradas, con un nivel de detalle y variedad que hace que valga la pena desviarse del camino principal de vez en cuando.
¿Sigue siendo un juego difícil?
Sí, y mucho. Kingdom Come: Deliverance era conocido por su combate desafiante y realista, lo que llevó a muchos jugadores a abandonarlo. En esta secuela, el sistema de combate sigue siendo exigente, pero ha sido mejorado para hacerlo más accesible sin perder su esencia.
Si disfrutaste del sistema de combate del primer juego, aquí lo encontrarás más pulido y fluido. Si por el contrario te pareció demasiado complicado, quizás encuentres menos frustrante esta nueva versión, pero sigue siendo un juego que requiere paciencia y aprendizaje.
La polémica de la inclusión forzada
Uno de los puntos más discutidos de Kingdom Come: Deliverance II es la presencia de Musa de Malí, un personaje que parece metido con calzador en la historia. Si bien el juego se esfuerza en ser históricamente preciso, la inclusión de Musa resulta extraña, ya que sus diálogos y su presencia parecen sacados directamente de la consultora Sweet Baby Inc., conocida por su enfoque en la diversidad en videojuegos, aunque muchas veces sin que esto encaje de manera orgánica en la narrativa.
La inclusión de personajes diversos no es un problema cuando está bien integrada, pero aquí da la sensación de que Musa existe únicamente para marcar la casilla de representación. Su papel en la historia es irrelevante, sus líneas de diálogo no aportan nada significativo, y su presencia rompe con la inmersión de un mundo que hasta ese momento se había esforzado en reflejar el Sacro Imperio Romano Germánico del siglo XV con fidelidad.
Esto es especialmente decepcionante en un juego que hasta ahora había evitado caer en tendencias actuales que sacrifican la coherencia narrativa en favor de la representación por obligación. Warhorse Studios ya había demostrado en el primer Kingdom Come: Deliverance que se puede hacer un juego sin inclusión forzada, así que esta decisión resulta desconcertante y fuera de lugar.
Conclusión – ¿Vale la pena comprarlo?
Si eres fan del primer Kingdom Come: Deliverance y te gusta el realismo en los RPGs medievales, esta secuela es una compra obligada. Si no jugaste al primero, te recomiendo que al menos te informes sobre su historia antes de empezar.
En términos de rendimiento, duración y mejoras en jugabilidad, Kingdom Come: Deliverance II demuestra que Warhorse Studios ha aprendido de sus errores y ha creado una secuela sólida, más grande y mejor en casi todos los aspectos.
Si decides comprarlo, puedes encontrarlo a buen precio en Instant Gaming, donde además apoyarás el canal. ¡Nos vemos en la Edad Media!
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- 03/02/2025




