Siempre se agradecen novedades,, pero lo he probado ayer y realmente no se siente natural, es bastante tosco. Me encanta…
Hell is Us: ciencia ficción en un mundo devastado
Hell is Us es un juego de ciencia ficción con una ambientación perturbadora que nos transporta a Hadea, una ciudad ficticia arrasada por una guerra civil y marcada por el silencio, el abandono y una extraña amenaza invisible. En la piel de Rèmi, un soldado de las fuerzas de paz, nos adentramos en este mundo roto en busca de respuestas personales. Y lo que comienza como una misión introspectiva se convierte rápidamente en una experiencia de supervivencia donde nada es lo que parece.
Hemos podido jugar una demo de una hora, suficiente para entender las claves de su propuesta y dejarnos atrapados por su diseño, su filosofía de exploración y su narrativa ambiental. Desde el primer minuto, Hell is Us te obliga a avanzar con cautela, a observar todo y a cuestionar constantemente qué demonios ha sucedido aquí.
Sin mapa, sin brújula, sin ayudas
Uno de los aspectos más destacables de Hell is Us es la ausencia total de interfaz que oriente al jugador. Aquí no hay mapa, ni puntos de interés, ni brújula, ni marcadores. Tampoco hay misiones señaladas ni iconos flotando sobre NPCs. Lo único que tenemos es el entorno y éste, por fortuna para nosotros, tiene mucho que decir.
El mundo de Hadea no es completamente abierto, pero sí semiabierto, con múltiples caminos posibles. La orientación depende de tu capacidad de observación: marcas talladas en árboles, estructuras caídas con formas reconocibles, cambios en la iluminación que indican una posible ruta o incluso sonidos que rompen el silencio para guiarte en momentos clave.
Desde el principio, el juego introduce este lenguaje visual y auditivo de forma clara. Hay tutoriales para que comprendas cómo se lee el escenario y solo tienes un objetivo anotado en tu tablet, por lo que el mensaje es directo: “observa y entiende el mundo”. Esto hace que la exploración sea más lenta pero también más inmersiva. Es una propuesta muy potente: refuerza la sensación de no saber si vas por el camino correcto y aún así, estás obligado a seguir adelante igual.
Este diseño sustenta una experiencia orgánica, introspectiva y solitaria, donde la desconexión con el mundo moderno —sin GPS, sin instrucciones, sin tecnología “útil”— refuerza el aislamiento del personaje.
Un combate accesible pero exigente
Durante la demo tuvimos la oportunidad de enfrentarnos a varias criaturas. Aunque la ambientación pueda recordar a los soulslike, Hell is Us no lo es. Aquí no hay parrys imposibles ni muertes constantes, tampoco hay hogueras y si mueres, solo pierdes el avance del equipo que hayas conseguido. El juego te dice que todas las pistas y objetos se conservarán.
El combate es mucho más directo y lo positivo es que cuenta con niveles de dificultad ajustables, lo cual permite centrarse en la narrativa si es lo que buscas. Rèmi combate con armas como una espada de diseño antiguo y también con hachas. Cada una de estas armas se siente distinta, con su propio ritmo y peso, y pueden subir su nivel o mejorarse. Las criaturas a las que nos enfrentamos son inmunes a las armas modernas, lo que refuerza la idea de que estamos ante algo sobrenatural o simbólico más que militar.
Tampoco contamos con armas a distancia -no funcionan- pero sí tenemos a nuestro lado a KAPI, un dron que nos acompaña y que puede distraer enemigos, activar mecanismos y ayudarnos a descubrir rutas, así como traducir inquietantes placas con historia antigua. Esta mezcla de tecnología y tradición crea un contraste interesante con el entorno, donde ruinas y glifos extraños, o los símbolos religiosos, apuntan a una religión que parece estar detrás de la catástrofe.
Puzzles en cualquier parte del escenario
Además del combate, hay espacio para la resolución de puzles ambientales. Algunos recuerdan a mecánicas clásicas de survival horror, con pistas escondidas, interruptores y objetos que debes interpretar correctamente para avanzar. No son extremadamente difíciles, pero sí exigen atención.
Una narrativa que no se explica, se encuentra
Hell is Us no te cuenta todo. De hecho, la mayoría de las cosas no se explican directamente. Parte de la historia está en el entorno, en los diálogos con NPCs, en frases talladas en piedra, en versos que van apareciendo como piezas de un rompecabezas incompleto.
El enfoque narrativo está claramente inspirado en una filosofía de descubrimiento, donde la interpretación juega un papel clave. Lo que parece una simple nota abandonada puede tener un peso simbólico importante, y lo que un personaje menciona al pasar puede ser una pista crucial. Hay objetos que, entregados al NPC correcto, abren nuevas líneas de diálogo y pistas que nos van a ayudar.
En nuestra hora de demo, todo giraba alrededor de la familia de Rèmi, de la búsqueda de un pueblo desaparecido y de una duda constante: ¿Qué ha pasado realmente aquí? El juego parece explorar temas como la memoria, el dolor, la fe y la destrucción, desde una óptica existencial. Más que respuestas, entrega atmósferas. Y eso, en un videojuego, es muy valioso.
Un apartado visual que lo dice todo
El diseño visual está a la altura del reto. Unreal Engine 5 permite construir entornos densos, pesados, casi físicos. No hay colores vivos ni paisajes agradables: aquí todo está cubierto de polvo, niebla, escombros y ruinas. Y es bastante oscuro.
La dirección de arte juega con la luz, los contrastes y el comportamiento de los personajes no jugables. No necesitas indicadores en pantalla porque el escenario se convierte en el mapa. Cada detalle —desde la dirección a la que apunta un foco hasta la textura de una pared— puede tener valor narrativo o práctico.
Y sin interfaz visual que te distraiga, la inmersión es total. A veces basta un cambio en el color del cielo o un sonido nuevo para saber que algo está a punto de pasar.
Conclusión
Tras probar una demo de una hora, Hell is Us se presenta como una apuesta diferente. Es oscuro, inquietante y diferente. No intenta complacer al jugador con recompensas constantes, sino que lo reta a entender, a descubrir, a experimentar.
Su enfoque sin ayudas, su narrativa fragmentada y su diseño ambiental lo convierten en una experiencia intensa que requiere paciencia, pero que recompensa con momentos de auténtica conexión emocional.
No es solo un videojuego: es una exploración del dolor humano, de la necesidad de encontrar significado en medio del caos y de cómo el aislamiento puede transformarse en revelación.
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- Reseñas
- 13/06/2025
- Ci-fi oscura8.3Puntuación
Un juego de ciencia ficción tenebrosa con toques soulslike y survival horror, sin orientación ni marcadores en pantalla, con una historia que hay que averiguar a medida que avanzas. Sistema de combate equilibrado y ajustado, variedad de arsenal y elementos que ayudarán a tu gameplay. Ambientación siniestra, música inquietante y unas animaciones un poco pochas que son difíciles de predecir.
Un juego muy bien ambientado que mezcla combate con puzzles visuales y un montón de secretos para descubrir por todo el escenario. La falta de marcadores en pantalla aporta una dinámica intimista que permite una mejor inmersión.
- Lo bueno
- Ambientación que mezcla tecnología con secretos antiguos
- Combate táctico y equilibrado en tercera persona
- Lo malo
- Paleta de colores oscura y a veces poco accesible
- Animaciones por pulir











