Ojalá sacaran una seriasa, así no mancharían el legado impoluto que aún conserva la Saga Baldurs, pero creo que es…
Primeras impresiones de Dragon’s Dogma 2
Dragon’s Dogma 2 me ha dejado muchas sensaciones encontradas, pero si tuviera que describirlo con una sola palabra, probablemente usaría “vacío”. No porque no haya cosas que hacer, que las hay, sino porque parece que todo el contenido está ahí por estar, y no porque realmente haya sido planeado para que te diviertas. El contenido que se añade al juego lo hace, muchas veces, para molestar. Y si a eso le sumamos una historia mediocre, personajes irrelevantes y decisiones de diseño que dan para horas de debate, lo que nos queda es un juego con ideas brillantes encerradas en una ejecución cuestionable.
Rendimiento técnico: bugs y limitaciones de guardado
El apartado técnico es uno de los mejores, y a la vez uno de los peores. En mi caso no he tenido bajones de FPS, bugs graves o problemas con el framerate, pero sí he sufrido uno de sus peores errores: el sistema de guardado. En Dragon’s Dogma 2 solo puedes tener una partida, y guarda automáticamente con frecuencia. Esto, unido a la falta de viaje rápido desde cualquier parte del mapa, hace que perder una misión por un bug, una conversación mal colocada o una muerte aleatoria, implique perder entre media hora y dos horas de progreso.
Jugabilidad en Dragon’s Dogma 2: clases, combate y peones
Sistema de combate y vocaciones
En cuanto a jugabilidad, hay que decirlo claro: Dragon’s Dogma 2 es divertidísimo de jugar. Puedes elegir entre distintas vocaciones (clases), como Luchador, Arquero, Hechicero, Ladrón… y a medida que subes de nivel, desbloquearás otras como Arquero mágico, Duelista místico, Ilusionista o Guerrero Sanguinario. Cada clase se juega de forma distinta, y todas tienen sus puntos fuertes. Aunque es cierto que algunas, como el arquero mágico, están muy por encima del resto.
Personalización del grupo con peones
Una de las mayores fortalezas del juego es el sistema de peones, que regresan desde el primer Dragon’s Dogma. Son compañeros de grupo que puedes personalizar completamente, y que aprenden de ti durante la partida. Puedes contratar peones de otros jugadores, personalizar al tuyo con habilidades, equipo, comportamiento, e incluso modificar cómo actúa en combate. Este sistema es excelente, pero sigue teniendo los mismos errores que en el primer juego: la IA de los peones no es demasiado buena, y pueden morir con facilidad si no estás pendiente de ellos.
Dificultad, estamina y gestión del descanso
La dificultad está bien ajustada, aunque hay decisiones absurdas que pueden volverse muy molestas. Por ejemplo, si no duermes durante mucho tiempo, tu barra de estamina empieza a disminuir poco a poco. Esto obliga a descansar con frecuencia, lo cual, en un juego donde desplazarte entre dos puntos puede llevar más de 20 minutos reales, resulta frustrante. Además, hay enemigos que aparecen de noche que te matan de un solo golpe si no has progresado lo suficiente, lo que convierte muchos viajes en un dolor de cabeza.
Historia de Dragon’s Dogma 2: un mundo con personajes vacíos
La historia de Dragon’s Dogma 2 es probablemente su punto más flojo. Juegas como el Arisen, una figura elegida por el destino, que debe enfrentarse a una amenaza antigua y salvar el reino. Todo esto sería interesante si no fuera porque los personajes son completamente olvidables. El sistema de conversación por gestos hace que apenas haya diálogos memorables, y la mayoría de NPCs que encuentras en tu camino están vacíos de personalidad. Hay algunos momentos emocionantes al final de la campaña, pero son tan escasos que apenas compensan el resto.
Ambientación y variedad de enemigos: un mapa gris y sin vida
A nivel artístico, el mundo de Dragon’s Dogma 2 es bonito pero poco memorable. Las ciudades están bien diseñadas, las zonas rurales tienen buena iluminación, pero todo tiene un filtro grisáceo que vuelve la experiencia visual poco atractiva. La variedad de enemigos también es un problema: aunque hay criaturas mitológicas interesantes como quimeras, grifos o cíclopes, los enemigos comunes se repiten demasiado, y las emboscadas se sienten poco inspiradas. Además, muchos combates acaban en “estás muy lejos, te caíste por un precipicio, vuelves a empezar”.
La banda sonora: funcional, pero olvidable
La música de Dragon’s Dogma 2 cumple su función, pero no destaca. Hay temas ambientales correctos, algunas piezas de combate que elevan la tensión, pero en general no encontrarás nada que quieras volver a escuchar fuera del juego. Es uno de esos casos donde el sonido está bien implementado, pero no deja huella.
Contenido, exploración y misiones: cantidad sin alma
Exploración y recompensas
Hay muchísimo contenido opcional: mazmorras, misiones secundarias, contratos de caza, eventos aleatorios… pero muy poco de esto se siente especial. La mayoría de misiones son genéricas, y muchas veces sus recompensas no valen la pena. A menudo encuentras cofres al final de largos caminos que te dan ítems poco útiles o armas que ya tienes.
Sistema de viaje rápido
La exploración es uno de los puntos más criticados, y con razón. El sistema de viaje rápido es ridículo: necesitas piedras consumibles para usarlo, y solo puedes viajar a lugares con cristales de transporte colocados previamente. Esto hace que repetir zonas o retroceder en la historia se convierta en un castigo innecesario. El mundo es grande, pero no tan interesante como para justificar esta decisión.
Misiones secundarias y estructura repetitiva
Algunas misiones tienen finales alternativos y consecuencias según tus acciones, lo cual es positivo. Pero otras simplemente terminan sin avisar porque no fuiste a hablar con un NPC a tiempo, o se pierden por un bug. El sistema de seguimiento de misiones también es confuso, y no siempre te guía bien.
Conclusión: luces y sombras de Dragon’s Dogma 2
Dragon’s Dogma 2 es un juego que tiene ideas geniales, una jugabilidad adictiva y uno de los mejores sistemas de combate de su género. Pero su mundo está vacío, su historia es insulsa y muchas decisiones de diseño parecen hechas para alargar el juego de forma artificial. Es frustrante ver tanto potencial desperdiciado. Para los fans del primero, puede ser una evolución digna. Para los nuevos jugadores, puede que este RPG no sea lo que esperaban.
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- Reseñas
- 16/07/2025
- UN RPG CON COMBATE BRILLANTE Y un MUNDO VACÍO7.2Puntuación
Dragon’s Dogma 2 es un RPG de acción que brilla por su sistema de combate, variado y lleno de posibilidades gracias a las vocaciones y los peones personalizables. La jugabilidad es adictiva, las clases están bien diferenciadas y la acción es constante. Sin embargo, su historia plana, personajes olvidables y un mundo poco inspirado lastran una experiencia que podría haber sido legendaria. Aun así, si valoras la libertad de acción y los sistemas bien construidos, vale la pena probar este título.
- Lo bueno
- Sistema de combate divertido y con distintas opciones de clases y un grupo de combate totalmente personalizable.
- El creador de personajes es bastante bueno y variado.
- Las misiones secundarias te darán buenas recompensas en ocasiones.
- Puedes probar todas las clases en una única partida.
- Lo malo
- Una historia genérica sin ninguna profundidad y personajes totalmente planos.
- Un mapa mayoritariamente vacío.
- Muy poca variedad de enemigos.
- Sistema de viajes anticuado y muy poco práctico.
- Una estética muy gris y carente de vida.












