Ojalá sacaran una seriasa, así no mancharían el legado impoluto que aún conserva la Saga Baldurs, pero creo que es…

El esperado RPG vampírico llega con reseñas mixtas y críticas por su falta de identidad
Tras más de una década de espera, Vampire: The Masquerade – Bloodlines 2 finalmente ha llegado a PC y consolas, pero su estreno no ha sido el regreso triunfal que muchos esperaban. En Steam, el juego desarrollado por The Chinese Room acumula valoraciones “Variadas” con más de 3.000 reseñas, y su pico de jugadores ya ha comenzado a caer apenas unos días después del lanzamiento.
Un lanzamiento lejos del legado del original
Los primeros análisis de los usuarios dejan clara una sensación generalizada: Bloodlines 2 es un buen juego ambientado en el universo de Vampire: The Masquerade, pero dista mucho de capturar la esencia del original de 2004. “Es un buen juego de vampiros, pero no un Bloodlines”, resume uno de los comentarios más votados en Steam. Otros van más allá y acusan a Paradox de haber vendido un producto distinto al prometido hace seis años.
En cuanto a cifras, el título desarrollado por The Chinese Room alcanzó un pico de más de 27.000 jugadores simultáneos en Steam durante su primer fin de semana, pero la cifra cayó rápidamente a menos de 8.000 usuarios diarios, según datos de SteamDB. Una caída pronunciada que refleja la desconfianza de la comunidad.
Menos rol y más acción narrativa
Las críticas coinciden en que el juego ha abandonado muchos de los elementos de rol que definieron al original. Los sistemas de elección, el desarrollo de personaje y la libertad de actuación se ven reducidos frente a una narrativa más lineal. En su lugar, Bloodlines 2 apuesta por un enfoque más cinematográfico y de acción directa, algo que no ha terminado de convencer a los seguidores veteranos de la saga.
“No se siente como un RPG, sino como una aventura narrativa con combate”, señala otro usuario. Incluso algunos análisis profesionales comparten esta visión, describiendo el juego como un título “con una gran ambientación, pero con poca profundidad en sus mecánicas de rol”.
El fantasma del desarrollo problemático
La historia de Bloodlines 2 ha sido todo menos tranquila. Tras el despido del equipo original de Hardsuit Labs en 2021 y múltiples retrasos, el proyecto quedó en manos de The Chinese Room, responsables de Everybody’s Gone to the Rapture. Aunque el nuevo estudio consiguió completar el juego, muchos jugadores consideran que el resultado final se siente fragmentado, como si perteneciera a dos visiones diferentes.
Por su parte, Paradox Interactive ha defendido el trabajo del estudio británico y asegura que el juego “cumple su visión creativa y expande el universo de World of Darkness hacia nuevos horizontes”. Sin embargo, las reacciones del público cuentan otra historia, especialmente en redes sociales, donde las comparaciones con el título original son inevitables.
Un estreno amargo para una saga legendaria
Aunque todavía es pronto para dar por fracasado el lanzamiento, lo cierto es que Bloodlines 2 está lejos de cumplir las expectativas de los fans más fieles. Su tono más comercial, la falta de profundidad y los problemas de optimización han empañado el regreso de una de las franquicias más queridas del rol occidental.
¿Podrá The Chinese Room reconquistar a los jugadores con futuras actualizaciones, o el sueño vampírico de Paradox volverá a dormir otro siglo?
- 0 Comentarios
- Noticias
- 23/10/2025





