FINAL FANTASY X narra la historia de Tidus, una estrella del blitzbol que se embarca junto a la hermosa invocadora Yuna en una misión para poner fin a la espiral de destrucción que una terrible amenaza conocida como «Sinh» ha provocado en el mundo de Spira.
Características de Final Fantasy X
Un viaje de fe, sacrificio y rebeldía en Spira, contado desde la mirada de Tidus, un forastero que llega a un mundo roto por el ciclo de destrucción de Sin y acompaña a Yuna en su peregrinaje para darle un “Alivio” al mundo.
- Una historia de peregrinaje y despedidas: Seguimos a Yuna y sus guardianes en una ruta sagrada hacia templos y ritos que prometen paz a cambio de un precio terrible. El camino está lleno de despedidas, dudas y decisiones que marcan a cada personaje.
- Fe frente a verdad incómoda: Spira vive bajo los dogmas de Yevon. A medida que avanzamos, descubrimos secretos que cuestionan la religión, el “Alivio” y el papel de los invocadores. La trama no va de salvar el mundo con brillo, sino de romper un ciclo injusto.
- Tidus y Yuna: dos miradas, un mismo destino: Él, incrédulo y emotivo; ella, serena y responsable. Su relación evoluciona de la admiración al amor, sosteniendo el tono íntimo de la historia y dándole peso real a cada elección.
- Un grupo con pasado y heridas: Auron, Wakka, Lulu, Kimahri y Rikku no son comparsa: cada uno arrastra culpas, pérdidas y lealtades que se van revelando. Sus motivaciones mueven el viaje tanto como la misión de Yuna.
- Spira, un mundo con identidad: Pueblos costeros, desiertos, ruinas y templos vivos de tradición; los Al Bhed como cultura proscrita; rituales como el envío de almas. El entorno cuenta la historia sin discursos grandilocuentes.
- Invocaciones que importan de verdad: Los Eones no son simple espectáculo: están ligados a la vida de Yuna y a las verdades del peregrinaje. Cada invocación tiene peso emocional y narrativo, no sólo impacto en combate.
- El “rompecabezas” moral del viaje: Los templos y sus pruebas no son obstáculos arbitrarios: representan pasos de una tradición que aceptamos, cuestionamos y, al final, desafiamos cuando entendemos el coste humano de mantener el ciclo.
- Blitzball como cultura y memoria: No es un minijuego puesto “porque sí”. Es el deporte que vertebra Spira y la conexión íntima de Tidus con su pasado. Sirve para bajar el pulso épico y ampliar el mundo de forma creíble.
- Temas que calan: Culpa heredada, sacrificio, fanatismo, resistencia, la posibilidad de elegir otro camino aunque todo empuje a repetir lo de siempre. FFX no te grita el mensaje: te lo hace vivir con el grupo.
- Un final que se gana, no que se impone: El desenlace conmueve porque el viaje te prepara para entenderlo. No hay truco: duele, pero tiene sentido, y deja una huella que trasciende el “final feliz” de manual.
- La música como narradora silenciosa: Piezas como To Zanarkand o Suteki da ne sostienen el tono melancólico y esperanzador. La banda sonora y las voces dan carne y respiración a Spira sin necesidad de teorizaciones técnicas.
- SO :
Windows Vista o posterior
- Procesador:
CPU de doble núcleo de 2 GHz
- Memoria:
1 GB de RAM
- Gráficos:
NVIDIA Geforce 9600GT VRAM 512 MB o posterior / ATI Radeon HD 2600XT VRAM 512 MB o posterior
- Almacenamiento:
37 GB de espacio disponible
- SO:
Windows Vista o posterior
- Procesador:
CPU de cuatro núcleos a 2,4 GHz
- Memoria:
2 GB de RAM
- Gráficos:
NVIDIA Geforce GTX 450 / AMD Radeon HD 5750 con 512 MB
- Almacenamiento:
40 GB de espacio disponible



